Los problemas del mundo contemporáneo están relacionados con la escaces del dinero la falta de puestos de trabajo, oportunidades y los empleos mal remunerados o que no dejan espacio a las personas para el disfrute de una vida de confort, todo lo anterior en parte ocasionado por los desajustes generados por la globalización de las economías.
El concepto y la fórmula general del interés compuesto es una potente herramienta en el análisis y evaluación financiera de los movimientos de dinero.
El interés compuesto es fundamental para entender las matemáticas financieras. Con la aplicación del interés compuesto obtenemos intereses sobre intereses, esto es la capitalización del dinero en el tiempo. Calculamos el monto del interés sobre la base inicial más todos los intereses acumulados en períodos anteriores; es decir, los intereses recibidos son reinvertidos y pasan a convertirse en nuevo capital.
Llamamos monto de capital a interés compuesto o monto compuesto a la suma del capital inicial con sus intereses. La diferencia entre el monto compuesto y el capital original es el interés compuesto.
El intervalo al final del cual capitalizamos el interés recibe el nombre de período de capitalización. La frecuencia de capitalización es el número de veces por año en que el interés pasa a convertirse en capital, por acumulación.
Tres conceptos son importantes cuando tratamos con interés compuesto:
1º. El capital original (P o VA)
2º. La tasa de interés por período (i)
3º. El número de períodos de conversión durante el plazo que dura la transacción (n).
La posibilidad de unir la problemática de escases con la herramienta financiera del interés compuesto nos da la oportunidad de poner en funcionamiento unas estrategias para ponerlas al servicio de la humanidad basadas en 2 puntos
• Incursionar en uno de los mercados más rentables y grandes del mundo moderno con la utilización de pequeñísimos capitales que permitan beneficiar a la mayor parte de personas, generándoles ingresos superiores a los de cualquier empleo y negocio corrientes.
• Formar una comunidad de inversionistas acompañados de un modelo de negocio sostenible y unas herramientas capaces de garantizar ingresos duraderos para todos, bajo principios de solidaridad.
Como resultado de lo anterior tendremos en el corto plazo una comunidad de ciudadanos del mundo con ingresos suficientes para tener una vida de libertad y de calidad, todo ello gracias a la falta del dinero y al interés compuesto.
fuente: José Ignacio Mesa Ruiz